¡12 ALARMANTES HÁBITOS QUE SON TERRIBLES PARA TU CUERPO Y NO LO SABÍAS!

Hay factores que, cuando se suman y se repiten en nuestro día a día, nos exponen a enfermarnos gravemente. Existen hábitos que se vuelven nocivos y, sin saberlo, nos afectan seriamente. ¿Cómo podemos evitarlos? A través de la prevención.

¡Lee este artículo y descubre que es lo que debes evitar hacer! 

1.- Automedicarse

Es muy común que, al sentir algún malestar, recurramos a la automedicación para “sentirnos mejor”. Si eres de los que hace esto constantemente en lugar de asistir al médico, puedes estarle causando muchos problemas a tu organismo, incluso aunque se trate de tomar una simple aspirina o una tableta de paracetamol. De hecho, el consumo repetido y excesivo de este último puede provocar, con el paso del tiempo, una sobredosis peligrosa y difícil de detectar que podría causar la muerte. Superar los 4 g diarios de cualquier tipo de medicamento (sin prescripción médica) puede dañar tu hígado de manera permanente.

2.- El sedentarismo enferma

Hacer ejercicio es importante para nuestro bienestar, pero debido a los gadgets y avances tecnológicos, cada vez son menos las personas que dedican tiempo a la actividad física, lo que aumenta el sedentarismo. Y este mal hábito es tan peligroso como fumar, e incluso llega a ser peor que la hipertensión. ¿Sabías que pasar sentado más de 4 horas al día aumenta el riesgo de padecer cáncer? Para evitarlo, no hace falta que te mates en el gimnasio durante horas ni que realices un exceso de ejercicio intenso, basta simplemente con caminar 30 minutos al día.

3.- Una dieta poco saludable reduce tu vida

Consumir alimentos procesados para alimentarte o comer alimentos chatarra no son costumbres inofensivas. Si lo haces todos los días, además de acostumbrar a tu cuerpo a este tipo de comida, aumentarán tus niveles de colesterol, triglicéridos, azúcar y tensión arterial. Todo ello podría acabar en serias afectaciones cardiacas, obesidad e incluso cáncer.

4.- El alcohol intoxica tu cuerpo

Es válido consumir una copa o dos cuando sales a divertirte, pero pasar el límite puede traerte serias consecuencias. Lo veas por donde lo veas, el consumo de alcohol es pésimo para el cuerpo y puede darte muchos problemas de salud: daños en el páncreas, hígado, esófago, diversos tipos de cáncer (como el de mama) y desnutrición, además de un riesgo muy alto de sufrir algún tipo de accidente de tráfico. ¿Existe un consumo de bajo riesgo? Sí: 2 copas de vino o cerveza al día en los hombres y 1 en la mujer.

5.- No dormir daña tu corazón y tu cerebro

Dormir menos de cinco horas diarias es casi tan dañino para la salud como el tabaquismo. La falta de sueño crónica disminuye la empatía, las habilidades de aprendizaje, entorpece el pensamiento y favorece conductas impulsivas, poniéndonos en riesgo de tener un accidente de tráfico o laboral.

6.- La contaminación reduce tu esperanza de vida

En nuestro país, el 80% de la población respira aire contaminado. Además de problemas respiratorios y cáncer de pulmón, esta situación climática también provoca daños en el corazón. Pero ¿qué puedo yo hacer ante esta situación que no está en mi control? Si vives en una gran ciudad, evita practicar deportes al aire libre por tiempo prolongado. Ventila tu hogar por las mañanas y por las tardes de manera constante. Sal los fines de semana a algún bosque para dar un respiro a tus pulmones.

7.- Mucha azúcar te acerca a la diabetes

No es grave consumir azúcar ocasionalmente, siempre y cuando lo hagas con moderación. Excederte en alimentos dulces puede causar que sufras diabetes, enfermedades cardiovasculares y obesidad. El problema actualmente es que muchos de los alimentos que ingerimos llevan azúcar oculta, por lo que puedes estar tomando demasiada de ella sin darte cuenta. ¿Qué debes hacer ante esta situación? Leer bien las etiquetas y detecta todos los “osa” posibles (maltosa, dextrosa, sacarosa, fructosa, glucosa). Aunque el producto no ponga la palabra “azúcar”, estas sustancias sí lo aportan. No olvides que los jarabes y almíbares también son azúcar casi en su totalidad.

8.- Demasiado estrés y horas extras 

El estrés ocasional es normal, pero si se intensifica el cuerpo sufrirá de serios malestares, tales como las enfermedades del corazón, depresión e incluso cáncer. Estudios realizados indican que el estrés puede estar detrás del 40% de las muertes que se producen anualmente a causa de problemas de corazón.

9.- El exceso de sodio te enferma sin avisarte

El consumo excesivo de sal favorece la retención de líquidos, el sobrepeso y la hipertensión. Pero, si tenemos en cuenta que tener la tensión alta no produce síntomas, entendemos por qué por se le conoce popularmente como “la enfermedad silenciosa”. La prevención es el arma más poderosa contra esta dolencia. ¿Cuánta sal debes consumir por día? Los médicos recomiendan no exceder los 6 gramos diarios (una pequeña cucharadita). Como norma, evita los alimentos que aporten más de 500 mg de sodio por 100 g.

10.- Mucho sol= Riesgo de contraer cáncer de piel

Con 20 minutos de asoleo obtendrás todos los beneficios necesarios para tu piel (vitamina D para fijar el calcio en los huesos y serotonina para tener un buen estado de ánimo). Pero si te excedes de ese tiempo, la posibilidad de adquirir cáncer de piel se elevará. Si eres usuario frecuente de cabinas solares, debes saber que estas provocan más cáncer de piel que el tabaco cáncer de pulmón.

11.- La mala higiene dental y los infartos

Existe una clara relación entre las enfermedades de las encías y las enfermedades cardiacas, según estudios realizados. Cuando las encías se infectan, nos tragamos las bacterias, que entran en el torrente sanguíneo, se adhieren a los vasos, lo que permite la formación de coágulos. Estos disminuyen el flujo sanguíneo que va directo al corazón, provocando que la presión aumente, lo que aumenta el riesgo de un ataque al corazón.

12.- Gases tóxicos

La exposición a gases como el monóxido de carbono puede llegar a ser peor que fumar. Se trata de un gas inodoro y muy tóxico que causa la muerte de miles de personas en todo el mundo. Para evitarlo ventila tu casa, revisa las estufas y calderas. Si te es posible, instala detectores de CO, ya que los síntomas de intoxicación pueden pasar desapercibidos.